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liberar las emociones

El rencor y sus consecuencias

“Aferrarse a la ira es como agarrar un carbón caliente, con la intención de tirarlo a alguien más.
Tú eres el que se quema.”
Buda

Ante una situación de conflicto, cuando el otro nos dice o nos hace algo que no nos gusta, tendemos a quedarnos con rencores, y nos suele costar mucho esfuerzo el poder dar vuelta la página de verdad. Si estamos transitando o intentando transitar un camino espiritual, puede ser que nos intentemos auto convencer de que ya no guardamos ningún rencor hacia nada ni nadie, podemos llegar a sentir que es así, pero luego de un tiempo vemos que ante cualquier cosa mínima que nos haga recordar a dicho evento o a dicha persona, el rencor vuelve a aparecer.

Una visión muy novedosa, sumamente simple y que nos puede ayudar mucho, es darnos cuenta de que si guardamos rencores, si nos quedamos con broncas, somos nosotros los principales perjudicados. Si tengo esos sentires en mi, los sentiré directamente en mi cuerpo, muy probablemente como un bloqueo o sensación fuerte de incomodidad en el plexo solar, que es justamente el centro energético o chakra relacionado con las emociones, que se ubica un poco por encima del ombligo.

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¿Qué es una emoción atrapada?

Durante el viaje por esta experiencia que llamamos vida, estamos continuamente experimentando emociones de algún tipo. Las emociones dan color a nuestra vida. Si echamos la vista atrás y recordamos alguna experiencia feliz de nuestra vida, algo que nos llenase de alegría u orgullo, seguro que veremos que inevitablemente esa experiencia estaba asociada a determinadas emociones, en este caso de las llamadas positivas como alegría, conexo, seguridad, etc.

Pero no todo en la vida es tan alegre, todos hemos tenido desafíos en forma de situaciones asociadas a emociones abrumadoras. La mayoría preferimos olvidar estos desafíos, pero desafortunadamente la influencia de estos acontecimientos puede quedarse con nosotros en la forma de emociones atrapadas. A veces, por motivos que aún no comprendemos, las emociones no se procesan completamente. En estos caso, en lugar de simplemente experimentar la emoción y liberar esa emoción, la energía de la emoción queda de alguna manera atrapada dentro del cuerpo físico.

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